Foto de la graduación de Marshall (Perro guía) y Víctor

¿Vas a compartir tu vida con un perro guía?

¿Has decidido dar el paso? ¿Vas a compartir tu día a día con un perro guía?
Lo primero que te quiero decir, es felicidades. Felicidades, ya que cambiará tu vida por completo, tus desplazamientos serán más seguros, rápidos y animados cuando caminas al lado de un compañero peludo. Vas a tener una gran compañía, él será fiel, va a quererte y no te fallará nunca, ¿Suena bien, verdad?
Me gustaría darte unos consejos como actual “usuario” de perro guía, como educador canino e instructor de perros de asistencia. Te prometo que si lees toda la publicación y aplicas algunos consejos vuestra relación será muy buena.

El primer consejo que te daré parece obvio, pero me gustaría que dedicaras unos minutos a pensar sobre el.
Tu futuro compañero es un ser vivo. Tu futuro compañero es un perro. No un perro guía, no, es un perro.
¿Sabes lo que eso significa?
Significa que:
• Tendrá una serie de necesidades básicas, que tendrás que cubrir, comida, bebida, un buen sitio para descansar…
• Tendrá días buenos y días malos, igual que los tenemos tú y yo.
• Puede enfermar y requerir medicamentos caros, alimentación especial, días de hospitalización, ETC.
• Necesitará jugar, correr, saltar, relacionarse con otros perros y pasear sin responsabilidades.

¿Es lógico, verdad? Pues por desgracia conozco muchos, si, he dicho muchos, usuarios que no cumplen muchos de estos puntos, por suerte, no todos los usuarios somos así. Os pondré un ejemplo.
Hay gente que no saca a los perros a correr, no les deja relacionarse con otros perros, no les deja olfatear, nunca los sacan sin arnés… Hay gente que se excusa en: No tengo tiempo, no me atrevo a soltarlo, ya que no se si volverá, me da miedo que se junte con otros perros y le muerdan, no me gusta que el perro huela el suelo ni plantas, no tengo buena orientación con el bastón y prefiero que él tenga el arnés puesto…

Si has solicitado un perro guía y tú eres de este tipo de personas, por el bien del perro, deberías de cancelar la solicitud. Si, te lo digo en serio.
Como te he dicho antes, el perro guía antes de ser un perro de asistencia, es un perro normal y corriente y como perro normal y corriente que es, requiere que cubras estas necesidades, ellos lo necesitan, te digan lo que te digan. No me vale la excusa de: yo juego con el perro 5 minutos en la casa con su hueso. Por favor, seamos serios. Los perros necesitan jugar, relacionarse, olfatear y disfrutar de un buen paseo sin arnés.
La excusa de no tengo tiempo tampoco me vale. Siempre podrás sacar un ratito para darle un mini paseo, puede ser que cueste mucho esfuerzo levantarse 15 minutos antes, pero debemos de sacrificarnos por ellos. De alguna forma hay que demostrar que le queremos y devolverle toda la ayuda que nos brindan.
Si vas inseguro por la calle con el bastón, creo que solicitar un perro guía es lo último que deberías de hacer. Un post completo necesitarían las pruebas que hacen los TR (Técnicos en rehabilitación), pero si no sabes utilizar el bastón o te da miedo usarlo, no estás preparado para caminar junto a un perro guía. Imagina por un momento que el perro enferma y tienes que dejarlo en casa. ¿Cómo saldrías a la calle? Por favor, si eres una persona que no es diestra con el bastón, emplea el tiempo necesario para defenderte absolutamente solo, sin ayuda de nadie, por una ciudad. Cuando consigas estar seguro y tener una buena movilidad, será el paso de solicitarlo. Imagina, tu futuro compañero necesitará dar paseos caminando con la correa y tú serás el encargado de guiarle y para ello, necesitarás el bastón.
Si te da miedo soltarlo, puedes quedar con un amigo, vecino o incluso, pedirle a alguna persona que esté en el parque con su perro que te ayude a tenerlo controlado.

Si cumples todos los puntos y estás dispuesto a darle todo lo que necesita en su día a día, puedes seguir leyendo.

Cuando acudas a la escuela o asociación a conocer y trabajar con tu compañero, debes de tener muy presente:
• Él no te conoce, es mejor darle su espacio y no ser invasivo, dale tiempo, poco a poco se interesará en ti e interactuará.
• No puedes exigirle desde el principio que haga las cosas perfectas, por dos motivos. El cambio de vida que sufrirá le provocará estrés y no podrá dar su 100%. Muchos perros sobre todo los que son adiestrados en escuelas, pasan su primer año de vida junto a una familia, al cumplir el año pasan a manos del adiestrador y luego, cuando se adaptó a este, vivirá contigo, imagina lo que debe de sentir. El segundo motivo, es que no te conoce, no se puede adaptar a tu forma de caminar y a tus necesidades hasta que no pasen algunas semanas. Créeme que podrás pensar que todo lo tenéis controlado, pero debes de tener presente que pueden surgir complicaciones, fallar en ejercicios que días antes hacíais perfectamente. No te preocupes, todo forma parte de la adaptación, tendrás que ser comprensivo y ser muy cariñoso con tu nuevo compañero. A nadie nos gusta que una persona que no conocemos de nada nos grite o nos pegue tirones de un collar o de la camiseta.
• Debes de ser razonable con los objetivos que os marquéis, quizá para ti sea algo fácil, pero ahora toca pensar en el peludo que se sitúa a tu izquierda también.
• Los métodos aversivos no deben de utilizarse. Creedme, esto es un tema muy delicado, pero se perfectamente de lo que hablo, a parte de trabajar con perros, estoy dentro del mundo de la Psicología. Un golpe podrá hacer que tu perro no repita un comportamiento, pero será solo de forma temporal. Vuestro vínculo quedará afectado si abusáis mucho de los castigos positivos. A demás, estos son los responsables de muchos problemas de comportamiento, así que mucho ojo con esto. Yo prefiero enseñarle a mi perro en que se confundió y volver a repetir el ejercicio y reforzarle cuando lo consiga hacer bien. Muchos usuarios me podrían poner algunas situaciones y pedir explicaciones de como resolver y hacer entender al perro que hizo mal algo. Os pido que si tenéis alguna pregunta así, la dejéis en la caja de comentarios, para explicaros como lo haría yo.

El consejo más importante que os puedo dar, es que queráis, respetéis y cuidéis muchísimo a vuestros futuros compañeros. Que los tratéis como perros y valoréis todo lo que ha tenido que pasar para estar a vuestro lado.

Siento mucho si hice que alguien se cabreara por mis palabras. Es un tema delicado. Pero estoy en mi blog y esta es mi opinión.

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